Sep 8, 2008

Navegaciones imperceptibles


Cómo deseo que mediante la transparencia de tu aliento fueras capaz de sorprenderme con palabras distintas a las que escucho de otras mujeres. Pienso que no es un deseo que no se pueda cumplir. Y aunque nuestras naturalezas son distintas y nuestros argumentos heterogéneos, podemos decirnos detalles de cariño sin la sospecha fragmentaria y prismatizada de lo verdadero y lo causante de nuestra dicha por estar juntos y tranquilos. 
Pero también deseo que mediante esta oportunidad que me brindo pudiera ser capaz de decirte que no te quiero; es decir, que no te quiero por un solo instante, sino que te quiero para toda tu vida. Puedo quererte para toda mi vida, pero no creo que yo pueda vivir tanto. Lamento no dejarme comprender.
Es el miedo de quererte para siempre el que me detiene a decirte que te quiero. No sé en realidad cuánto podría sufrir al día sabiendo que tú no serías capaz de aventurarte a tratarme como el hombre de tus muertes, sí, de esas muertes concurrentes que te sacan del cauce de las bendiciones… lamento decirte que te quiero y que quisiera que quisieras quedarte conmigo por igual tiempo del que yo quiero quedarme contigo.
Pero aún así, de que no quisieras estar a mi lado tanto tiempo, sólo quisiera pasar el resto de mi vida mortal a tu lado.
Y decirte por las tardes en que sueñes con tus monstruos, que ahora ya no luchas sola, sino también luchas a mi lado, y también conmigo.
Decirte por las mañanas que cantan los animales más crueles de nuestras entrañas, que te amo aunque quisieras estar despertándote en otros lugares y no conmigo. 
Y amarte, amarte aunque tus cabellos te abandonen y tu belleza sea tan grande que te abandone por causa de tu vejez, y tus parientes te abandonen por causa de tu vejez y tus bendiciones se cansen de tu vejez y Dios te recoja para dormir con él. Amarte, para unirte con un Dios que antes me unió a ti. Algo así… 

2 comments:

CaroliNa said...

wuoo- precioso escrito.
besitos jorsh.

CaroliNa said...

los sueños sueños son...
a veces hay que despertar y agarrar la realidad de frente y sin dudar, es bueno y hermoso soñar, pero hay q saber diferenciar los sueños y la realidad y afrontar los sueños que nunca serán... aunq despues sin poderlo evitar vuelvas y vuelvas a soñar,,,