Jan 28, 2008
Tengo muchas alas: Maná
Ni digas que no te entregue,
Mi amor en cuerpo y alma.
Es que yo daba la vida por ti,
Estuve ahí nunca fallaba,
Si me entregaba.
No me aceptaste como soy,
Y cada vez que yo extendí mis alas,
Tú me las recortabas.
Nunca quisiste aceptar,
Todos tenemos un pasado,
Pasado es pasado.
Pero hoy el sol ya esta saliendo,
Y se que tengo muchos cielos por volar,
Y se que el viento nos reparte a todos alas.
El viento me hará volar,
Tengo muchas alas pa llegar al cielo,
El viento me hará volar,
Tengo muchas alas pa llegar al sol.
Nada me puede derribar,
Se que el viento va a soplar,
El viento va.
Yo voy a desplegar mis alas,
Aunque peligre aunque yo me caiga,
Voy a alcanzar las nubes y besarlas.
Y aunque te ame yo ya me voy,
Y aunque te extrañe, hoy no estoy,
Pidiéndote clemencia.
Nunca me quisiste como soy,
Siempre rechazando lo que soy,
No soy lo que has querido.
Nunca lo quisiste aceptar
Todo mundo tiene un pasado amor,
El pasado ya paso.
Pero hoy el sol me esta sonriendo,
Será que tengo muchos cielos ya por volar,
Será que el viento nos reparte a todos alas.
El viento me hará volar,
Tengo muchas alas pa llegar al cielo,
El viento me hará volar,
Tengo muchas alas pa llegar al sol.
Nada me puede derribar,
Hoy mi corazón se eleva,
Voy a volar.
Tengo muchas alas pa llegar al cielo,
El viento me hará volar,
Tengo muchas alas pa llegar al sol,
Y voy a besar el cielo,
Tengo muchas alas pa llegar al cielo,
Voy a llegar, llegar al sol,
Tengo muchas alas pa llegar al sol.
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Artista: Maná
Album: Amar es combatir
Canción: Tengo muchas alas
Jan 17, 2008
- SIBONEY -
Siboney es una palabra del lenguaje arahuaco de los indígenas del Caribe. Cibo significa piedra preciosa, y ney gente; son la gente de la piedra preciosa o perla. También es el Pueblo que se considera el más antiguo de los que habitaron en Cuba.Y Siboney, también es el título de una hermosa canción tan buena y antigua, que incluso es renombrada por Alfredo Bryce Echenique en una de las escenas de "El Huerto de mi amada" (Premio Planeta 2002, presentada en este certamen con el título "El Efecto Siboney"):
".....
El doctor Roberto Alegre puso Siboney y pensó que no le vendría mal una copa, había sido un día
particularmente duro, con la inesperada visita al Leprosorio de Guía, pero bueno, era viernes, su semana laboral había terminado, y no, una copa no me caerá nada mal mientras llegan los invitados.
En lo que no pensó jamás el doctor Alegre fue en los estragos que Stanley Black y su versión de Siboney estaban haciendo en su hijo, allá arriba, en su dormitorio. Con los primeros compases, Carlitos había sentido algo sumamente extraño y conmovedor, explosivo y agradabilísimo, la sensación católica de un misterio gozoso, quizás, aunque la verdad es que demasiado cálida y veraniega como para ser tan católica. Y además a Carlitos se le cayó el rosario, pero ni cuenta se dio, o sea, el colmo en él. Y con mayor intensidad aún sintió la palabra fiesta vagando perdida por el jardín florido e iluminado que imaginaba allá afuera, esperando la alegría de los invitados de sus padres, bronceados, profesionales, cultos, viajeros, discretos y sumamente simpáticos,casi siempre. Siboney ya había terminado, ...
..."
Siboney
Siboney, Yo Te Quiero Yo Me Muero Por Tu Amor.
Siboney, En Tu Boca La Miel Puso Su Dulzor.
Ven Aquí, Que Te Quiero
Y Que Todo Tesoro Eres Tú Para Mí.
Siboney, Al Arrullo De La Palma Pienso En Ti.
Siboney De Mi Sueño
Si No Oyes La Queja De Mi Voz,
Siboney Si No Vienes Me Moriré De Amor.
Siboney De Mis Sueños Te Espero
Con Ansia En Mi Caney,
Siboney Si No Vienes Yo Moriré De Amor.
Oye El Eco De Mi Canto De Cristal,
No Se Pierda Por Entre El Rudo Manigual.
Siboney De Mis Sueños Te Espero
Con Ansia En Mi Caney,
Siboney Si No Vienes Yo Moriré De Amor.
Oye El Eco De Mi Canto De Cristal,
No Se Pierda Por Entre El Rudo Manigual.
No Se Pierda Por Entre El Rudo Manigual.
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Vanessa Mae, en el Mixionario..

Aquí algunos vídeos musicales.
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Jan 16, 2008
Motley Crue en el Mixionario
Mötley Crüe es una banda estadounidense de Hard Rock y Glam Metal. Es considerada por muchos como una de las mejores bandas de Glam metal y hard rock de todos los tiempos, con ventas solo en Estados Unidos con 25 millones de copias y en el resto del mundo superiores a los 45 millones.Home Sweet Home
You know I'm a dreamer
But my heart's of gold
I had to run away high
So I wouldn't come home low
Just when things went right
It doesn't mean they were always wrong
Just take this song and you'll never feel
Left all alone
Take me to your heart
Feel me in your bones
Just one more night
And I'm comin' off this
Long & winding road
I'm on my way
Well I'm on my way
Home sweet home
Tonight tonight
I'm on my way
I'm on my way
Home sweet home
You know that I've seen
To many romantic dreams
Up in lights, fallin' off
The silver screen
My heart's like an open book
For the whole world to read
Sometimes nothing-keeps me together
At the seams
I'm on my way
Well I'm on my way
Home sweet home
Tonight tonight
I'm on my way
Just set me free
Home sweet home
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Without You
Without you, there's no change
My nights and days are grey
If I reached out and touched the rain
It just wouldn't feel the same
Without you, I'd be lost
I'd slip down from the top
I'd slide down so low
Girl you'd never, never know...
Without you, without you
A sailor lost at sea
Without you, woman
The world comes down on me
Without you in my life
I'd slowly wilt and die
But with you by my side
You're the reason I'm alive
But with you in my life
You're the reason I'm alive
But without you, without you...
Without you, my hope is small
Let me be me all along
You let the fires rage inside
Knowing someday I'd grow strong Without you, without you
A sailor lost at sea
Without you, woman
The world comes down on me
Without you in my life
I'd slowly wilt and die
But with you by my side
You're the reason I'm alive
But with you in my life
You're the reason I'm alive
But without you, without you...
I could face a mountain
But I could never climb alone
I could start another day
But how many, just don't know
You're the reason the sun shines down
And the nights, they don't grow cold
Only you that I'll hold when I'm young
Only you...as we grow old
Without you in my life
I'd slowly wilt and die
But with you by my side
You're the reason I'm alive
But with you in my life
You're the reason I'm alive
But without you, without you...
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Jan 15, 2008
COLISEO TV
Ante los ojos estupefactos de más de seis millones de televidentes (según los reportes de una encuestadora dedicada a verificar los ratings televisivos), tres mujeres son entrevistadas por un conductor de televisión, cuyo programa se encarga de buscar en todo el país a las personas más pobres para regalarles víveres, cocinas y ropa frente a las cámaras, con la condición única que esos pobres hagan sentir a la gente que son más pobres que siempre y que su vida-calvario debe saberse por todos.
Fue la semana pasada cuando un grupo de hombres llegaron hasta lo alto de una colina preguntando entre la gente, quiénes de los vecinos serían los que más necesitarían algo de ayuda para poder seguir sobreviviendo.
—Aquí nadie necesita ayuda— se escuchó un grito entre las personas que se habían acercado hasta la camioneta, donde venían los productores y aquellas personas que tienen el supuesto tacto para tratar con la gente de poca educación y cultura.
—¿Cómo que nadie necesita ayuda? Mira nomás esas fachas, esa porquería de ropa, esos olores— comentó bajito un camarógrafo entre los suyos, dentro de la camioneta.
—Si quieren darnos algo, que nos den aquí— se volvió a escuchar entre la gente pobre.
Como sus rostros y sus caras lo parecían, esas personas debían ser las personas más pobres del mundo, y aunque orgullosos y todo lo demás, los de la TV no estaban dispuestos a irse sin conseguir uno de ellos para el programa, avergonzarlos frente al público televidente (que algún filósofo dijo una vez se trataba del mismo instinto deportivo que tenían los romanos cuando veían desfilar fieras y humanos y divertirse de cómo se devoraban a sus semejantes), de manera que no había otra cosa que extorsionarlos.
—A ver, vamos a ver —dijo el responsable de cargar con bultos humanos hasta el canal—, quién de ustedes quiere ganarse algo de dinero, aparte de lo que reciba en el programa…
Un silencio fúnebre.
Una voz flácida interrumpió la ira de los pobres.
—Si me ofrecen quedarse con mi hija, me voy a donde quieran.
— ¿Cómo ha dicho usted?
— No le haga caso, no le haga caso— se entrometió otra voz, femenina y casi infantil.
—¿Que nos quedemos con su hija? —se sorprendió el responsable, tanto como la gente que se volvió hacia esa voz ofrecida, encontrando a una mujer que en sus brazos tenía lo que parecía ser una niña.
La gente, un tanto confundida, pero no escandalizada, se fue retirando, comentando entre ellos que era justo que la pobre muchacha, violada a los diez años, con una hija idiota, se deshiciera de ese bulto que, dentro de los pobres es lo que más pobre le puede convertir a cualquiera, pobre de amor, de dinero y de sueños (a ello arribaban, en conclusión, sus comentarios).
Así, entre la mirada de un santo abierto de brazos, erigido en la cima de la colina, la mujer firmó un contrato con su huella digital, incluso, contra la insistencia de su hermana (la mujercita que gritaba que no le hagan caso), aceptó ir al programa de televisión para que todos sepan lo pobre e infortunada que es, luego entregará a su hija para que ellos vean lo que hacen con ella (era lo que menos importaba). Por su parte, los recogepobres estaban maravillados. Tener en un programa de televisión a un pobre donde el conductor pueda regalarle cualquier cosa, era ante la gente televidente, un signo de bondad, un altruismo excepcional, además que se disfrutaba de esa sustancia inhóspita de escuchar el dolor de los demás. Igualmente, en tanto más pobres, más auspicios, más dinero. Buen negocio este de darles un par de panes a los pobres para que los organizadores seamos más ricos que nunca, jeje. Y por último, en cuanto la mujer se va y se acaba el programa, nos vamos y dejamos a la niña ésa en algún orfanato, que la atiendan esas monjas jamonas que para eso han nacido con vocación de servicio, jaja. ¿O no?
Hoy jueves, la hermana que había gritado que no hagan caso a la insensatez de su hermana mayor, había decidido acompañarla hasta el programa con la finalidad de dejar por los suelos al conductor y su farsante programa. Estaba decidida a denunciar ese atropello a su dignidad (que por más pobre que era y por más inculta que siempre iba a ser, algo quedaba de honor como para no ser pisoteado), necesitaba estar frente a las cámaras y decir que a cambio de estar en ese programa su hermana se iba a deshacer de su hijita tan sólo porque es enfermita mental y todo lo demás.
En el programa, el conductor denunció otras cosas. Se vieron imágenes del lugar donde vivían las dos hermanas y la hijita idiota, un lugar completamente triste, sucio y hasta parecía que cada imagen podía emitir un olor defecante que daba náuseas a quienes disfrutaban de esos reality shows. Entonces salieron ante cámaras tres inocentes figuras. La madre, de unos quince o dieciséis años de edad, alta, aparentemente de tez blanca, pero escondida bajo una piel de pobreza perenne. La hija, que estaba sentada en una sillita especial que producción se encargó de acomodar, estaba echando babas, mientras su mirada se encargaba de dibujar de manera inconstante a la gente de ese coliseo romano moderno. La hermana, una mujer más lánguida, a lo mejor por ser menor, pero de mirada profunda, hiriente, de orgullo tenaz. Al mirarla daba la sensación de estar no con una niña que podía matar con su olor a sepulcro, sino ante una mujercilla de verdad.
Cuando le dieron el micrófono, la madre empezó a llorar, a decir lo muy terrible que había sido su vida, que no tenía qué comer, donde dormir, que las tres dormían en un cuartucho que de piso tenía cartones de panetón (lo cual era verdad) y otras cosas que al público sacaba lágrimas, suspiros y cosas así como el silencio de hipócrita conmovido. La hermana sólo miraba, esperando su oportunidad para llevar a cabo su plan. La hija, parecía que sabía que gracias a esas palabras dramáticas, ella se iba a quedar en sabe Dios dónde, pero que con su madre no se regresaba y por eso lagrimeaba, lágrimas que se confundían con su baba y viceversa.
Cuando le madre terminó de hablar y la hermana se preparaba para denunciar al programa con sus propios micrófonos esa infame deshonra contra la gente necesitada (dicho sea de paso, con los nervios en punta, con las manos sudorosas manchando el sillón donde estaba sentada), el conductor mandó que traigan los regalos. Una hilada de mujeres preciosas desfilaron con canastas de víveres para seis meses, cocina, mesas comedor, utensilios y cajas con artefactos. La gente aplaudiendo, gimoteando en sus butacas de espectador. Más regalos. La madre con el corazón en la boca, con una sonrisa de avaro. La hija, por primera vez en su vida, sorprendidísima, pudo mirar directamente a los ojos de su madre y dejando de babear, le dijo: máaaaam? La hermana, también sorprendida, llorando, sí, la hermana estaba llorando.
Por último, el dinero en efectivo: cien, doscientos, trescientos, cuatrocientos… mil! ¡Gracias a productos, tal y tal, etc.!
—Y a usted, señorita—gritó el conductor, dirigiéndose a la hermana menor, que lagrimeaba y nadie sabía por qué—le vamos a dar una beca para que estudie en tal lugar, y no va a irse así, por eso le damos diez trajes completos de ropa, incluidos zapatos, etc., y más el efectivo: cien, doscientos…
Y la hermana menor lloraba más y más. Hasta que por fin le dieron el micrófono. Era la oportunidad que había estado esperando.
—Señores—empezó diciendo, con su temblor y gemido circunstancial— no sé cómo agradecerles todo lo que han hecho por mi hermana y por mi sobrinita linda, y sobre todo por mí.
Echó a llorar bien cogida de los trajes de ropa que estaban sobre ella, mientras que con la otra mano guardaba el dinero que había recibido. En un segundo posterior, se abrazó feliz con su hermana mayor, ante la mirada atónita de la hija idiota.
©
Jan 14, 2008
Narraciones de León Bloy

¿QUIÉN ES EL REY?
LOS GOCES DE ESTE MUNDO
LOS CAUTIVOS DE LONGJUMEAU
"El Postillón de Longjumeau” anunciaba ayer el deplorable fin de los Fourmi. Esta hoja tan recomendable por la abundancia y por la calidad de su información se perdía en conjeturas sobre las misteriosas causas de la desesperación que había precipitado al suicidio a esta pareja, considerada tan feliz.Casados muy jóvenes, y despertando cada día a una nueva luna de miel, no habían salido de la ciudad ni un solo día.
Aliviados por previsión paterna de las inquietudes pecuniarias que suelen envenenar la vida conyugal, ampliamente provistos, al contrario, de lo requerido para endulzar un género de unión legítima, sin duda, pero poco conforme a ese afán de vicisitudes amorosas que impulsa al versátil ser humano, realizaban, a los ojos del mundo, el milagro de la ternura a perpetuidad.
Una hermosa tarde de mayo, el día que siguió a la caída del señor Thiers, aparecieron en el tren de circunvalación con sus padres, venidos para instalarlos en la propiedad deliciosa, que albergaría su dicha.
Los longjumelianos de corazón puro contemplaron con enternecimiento a esta linda pareja, que el veterinario comparó sin titubear a Pablo y Virginia.
En efecto, ese día estaban muy bien y parecían niños pálidos de gran casa.
Maître Piécu, el notario más importante de la región, les había adquirido, en las puertas de la ciudad, un nido de verdura, que los muertos hubieran envidiado. Pues hay que convenir que el jardín hacía pensar en un cementerio abandonado. Este aspecto no debió desagradarles, pues no hicieron, en lo sucesivo, ningún cambio y dejaron que las plantas crecieran a su arbitrio.
Para servirme de una expresión profundamente original de Maître Piécu, vivieron en las nubes, sin ver casi a nadie no por maldad o desprecio, sino, sencillamente, porque no se les ocurría.
Además, hubiera sido necesario soltarse por algunas horas o algunos minutos, interrumpir los éxtasis, y, a fe mía dada la brevedad de la vida, les faltaba el valor para ello.
Uno de los hombres más grandes de la Edad Media, el maestro Juan Tauler cuenta la historia de un ermitaño a quien un visitante inoportuno pidió un objeto que estaba en su celda. El ermitaño tuvo que entrar a buscar el objeto. Pero al entrar olvidó cual era, pues la imagen de las cosas exteriores no podía grabarse en su mente. Salió pues y rogó al visitante le repitiera lo que deseaba. Éste renovó el pedido. El solitario volvió a entrar, pero antes de tomar el objeto, ya había olvidado cuál era. Después de muchas tentativas, se vio obligado a decir al importuno.
—Entre y busque usted mismo lo que desea, pues yo no puedo conservar su imagen lo bastante para hacer lo que me pide.
Con frecuencia, el señor y la señora Fourmi me han hecho pensar en el ermitaño. Hubieran dado gustosos todo lo que se les pidiera si lo hubieran recordado un solo instante.
Sus distracciones eran célebres y se comentaban hasta en Corbeil. Sin embargo, esto no parecía afectarlos, y la funesta resolución que ha concluido con sus vidas tan generalmente envidiadas tiene que parecer inexplicable.
Una carta ya antigua de ese desdichado Fourmi, a quien conocí de soltero, me ha permitido reconstruir, por inducción, toda su lamentable historia.
He aquí la carta. Se verá, quizá, que mi amigo no era ni un loco, ni un imbécil.
''...Por décima o vigésima vez, querido amigo, falta¬mos a nuestra palabra, infamemente. Por paciente que seas, supongo que ya estarás harto de invitarnos. La verdad es que esta última vez, como las anteriores, no tenemos excusa, mi mujer y yo. Te habíamos escrito que contaras con nosotros y no teníamos absolutamente nada que hacer. Sin embargo, hemos perdido el tren, como siempre.
"Hace quince años que perdemos todos los trenes y todos los vehículos públicos, hagamos lo que hagamos. Es horriblemente estúpido, es de un atroz ridículo, pero empiezo a creer que el mal no tiene remedio. Somos víctimas de una grotesca fatalidad. Todo es inútil. Para alcanzar el tren de las ocho, por ejemplo, hemos ensayado levantarnos a las tres de la mañana, y hasta pasar la noche en vela. Y bien, amigo mío, en el último momento, se incendiaba la chimenea, a medio camino se me recalcaba un pie, el vestido de Julieta se enganchaba en alguna zarza, nos quedábamos dormidos en la sala de espera, sin que ni la llegada del tren ni los gritos del empleado nos despertaran a tiempo, etcétera, etcétera... La última vez olvidé mi portamonedas. En fin, te repito, hace quince años que esto dura y siento que ahí está nuestro principio de muerte. Por esa causa, tú lo sabes, todo lo he malogrado, me he disgustado con todo el mundo, paso por un monstruo de egoísmo, y mi pobre Julieta se ve envuelta, claro está, en la misma reprobación. Desde nuestra llegada a este lugar maldito, hemos faltado a setenta y cuatro entierros, a doce casamientos, a treinta bautismos, a un millar de visitas o diligencias indispensables. He dejado que reventara mi suegra sin volver a verla ni una sola vez, aunque estuvo enferma cerca de un año, cosa que nos privó de tres cuartas partes de su herencia, que nos escamoteó furiosa, en un codicilo, la víspera de su muerte.
"No acabaría con la enumeración de las torpezas y de los fracasos ocasionados por la circunstancia increíble de que jamás pudimos alejarnos de Longjumeau. Para decirlo en una palabra, somos cautivos, ya sin esperanza, y vemos acercarse el momento en que esta condición de galeotes se nos hará insoportable...”
Suprimo el resto en que mi pobre amigo me confiaba cosas demasiado íntimas. Pero doy mi palabra de honor, de que no era un hombre vulgar, de que fue digno de la adoración de su mujer y de que esos dos seres rnerecían algo mejor que acabar estúpida e indecentemente como han acabado.
Ciertas particularidades que me permito reservar me sugieren la idea de que la infortunada pareja era real¬mente víctima de una maquinación tenebrosa del Enemigo del hombre, que los condujo, por medio de un notario evidentemente infernal, a ese rincón maléfico de Longjumeau de donde no ha habido poder humano que los arranque. Creo, en verdad, que no podían huir, que había alrededor de su morada un cordón de tropas invisibles, cuidadosamente elegidas para sitiarlos, contra las cuales era inútil toda energía.
El signo, para mí, de una influencia diabólica es que los Fourmi vivían devorados por la pasión de los viajes. Esos cautivos eran, por naturaleza, esencialmente migratorios.
Antes de unirse, habían tenido la sed de rodar tierras. Cuando no eran más que novios, fueron vistos en Enghien, en Choisy-le-Roi, en Meudon, en Clamart, en Montre-tout. Un día alcanzaron hasta Saint-Germain.
En Longjumeau, que les parecía una isla de Oceanía, esta rabia de exploraciones audaces, de aventuras por mar y tierra, se había exasperado.
Su casa estaba abarrotada de globos terráqueos y de planisferios, de atlas ingleses y de atlas germánicos. Hasta tenían un mapa de la luna publicado por Gotha bajo la dirección de un botarate llamado Justus Perthes.
Cuando no se entregaban al amor, leían juntos historias de navegantes célebres, libros exclusivos de esa bi¬blioteca, no había diario de viajes, Tour du Monde o boletín de sociedad geográfica, del que no fueran suscritores. Llovían en la casa, sin intermitencia, las guías de ferrocarril y los prospectos de las agencias marítimas.
Cosa increíble, sus baúles estaban siempre listos. Siem¬pre estuvieron a punto de partir, de realizar un viaje interminable a los países más lejanos, más peligrosos o más inexplorados.
He recibido como cuarenta telegramas anunciándome su partida inminente para Borneo, la Tierra del Fuego, Nueva Zelanda o Groenlandia.
Muchas veces, en efecto, estuvieron a un ápice de la partida. Pero el hecho es que no partían, que no partieron jamás porque no podían y no debían partir. Los átomos y las moléculas se coaligaban para sujetarlos.
Un día, sin embargo, hará diez años, creyeron escapar. Habían conseguido, contra toda esperanza, meterse en un vagón de primera clase que los conduciría a Versalles. ¡Libertad! Ahí, sin duda, se rompería el círculo mágico.
El tren se puso en marcha, pero ellos no se movían. Se habían ubicado, naturalmente, en un coche destinado a quedar en la estación. Había que volver a empezar. El único viaje que debían lograr era evidentemente el que acababan de emprender, ay de mí, y su carácter, que conozco tan bien, me induce a creer que lo prepararon temblando.
**** Datos y narraciones extraídas de: Antolgía de Literatura Fantástica. Cuyos autores fueron JL Borges, Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares. 1977.
Jan 13, 2008
Poema de Sete Faces: Carlos Drummond de Andrade

Poema de Sete Faces
Quando nasci, um anjo torto
desses que vivem na sombra
disse: Vai, Carlos! ser gauche na vida.
As casas espiam os homens
que correm atrás de mulheres.
A tarde talvez fosse azul,
não houvesse tantos desejos.
O bonde passa cheio de pernas:
pernas brancas pretas amarelas.
Para que tanta perna, meu Deus,
pergunta meu coração.
Porém meus olhos
não perguntam nada.
O homem atrás do bigode
é sério, simples e forte.
Quase não conversa.
Tem poucos, raros amigos
o homem atrás dos óculos e do bigode.
Meu Deus, por que me abandonaste
se sabias que eu não era Deus,
se sabias que eu era fraco.
Mundo mundo vasto mundo
se eu me chamasse Raimundo
seria uma rima, não seria uma solução.
Mundo mundo vasto mundo,
mais vasto é meu coração.
Eu não devia te dizer
mas essa lua
mas esse conhaque
botam a gente comovido como o diabo.

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Poema de Siete Faces
Quando nací, un ángel tuerto
de esos que viven en la sombra
dijo: Ve Carlos, a ser gauche en la vida.
Las casas espían a los hombres
que corren tras las mujeres.
La tarde talvez fuese azul,
si no hubiera tantos deseos.
El tranvía pasa lleno de piernas:
piernas blancas negras amarillas.
Para qué tantas piernas, Dios mío, pregunta
mi corazón.
Sin embargo mis ojos
no preguntan nada.
El hombre detrás del bigote
es serio, simple y fuerte.
Casi no conversa.
Tiene pocos, escasos amigos
el hombre detrás de los anteojos y del bigote.
Dios mío, por qué me abandonaste
si sabías que yo no era Dios
si sabías que yo era débil.
Mundo mundo vasto mundo,
si yo me llamase Raimundo
sería una rima, no sería una solución.
Mundo mundo vasto mundo
más vasto es mi corazón.
No te lo debía decir
pero esa luna
pero ese coñac
lo dejan a uno conmovido como el diablo.
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Jan 12, 2008
Corazón Coraza, de Mario Benedetti.

Hay más. Darse y dar oportunidades es retirarse (en algunos caso, no en todos) la coraza. No creo en las corazas. Algún día intenté ponérmela y me quedó pequeña.
En el ¿amor? siempre se da este tipo de situaciones. Muchas veces resulta patética la manera de actuar de nosotros los actores de nuestra propia función, pero no queda de otra. Al final, nosotros solamente seremos, y seremos y nos dejamos de no ser.
Con ustedes, una pieza del gran Benedetti (Uruguay, 1920).
Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.
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Jan 10, 2008
Mano suelta...
Siempre se teme, cuando se toma alguna decisión, haber tomado la incorrecta.
Les yeux dans les mêmes reflets,
Pour cette vie et celle d'après
Tu seras mon unique projet.
los ojos en los mismos reflejos
por esta vida y la que sigue
tú serás mi único proyecto
Dec 22, 2007
WARCRY: Cada vez...
Hacer clic para escucharla.
Cada vez, que algo ha ido mal
Siempre estabas a mi lado
Intentándome ayudar
Cada vez, que hemos hecho una canción
Con paciencia has escuchado
Los frutos de la ilusión.
Cuantas horas has pasado
Escuchándome hablar
Relatando mis proyectos
Y mi forma de pensar
No creas que no agradezco
Lo que tu has hecho por mí
Por que tú, me has hecho feliz
Has cambiado mi vida
Y creo que para bien
Y mi mente nunca olvida
El día en que té encontré
Cuando duermo en tu regazo
Siento una inmensa paz
Junto a ti, yo estoy seguro
Siempre hay tranquilidad
En este mundo de locos
Tú eres mi salvación
Eres la cima del mundo
Que existe a mí alrededor
Solo un día me pediste
Que te hiciera una canción
Y hoy por fin, tu deseo se cumplió
Oh amor, sé que el fuego perdurará
Aunque pasen mil años, ya nada lo apagará
Amor sé, que tú eres para mí
Esa chispa de vida que me ayuda a seguir
Me ayuda a luchar, junto a ti... Sí
[solo]
Oh amor, sé que el fuego perdurará
Aunque pasen mil años, ya nada lo apagará
Oh amor sé, que tú eres para mí
Esa chispa de vida que me ayuda a seguir
Me ayuda a luchar, junto a ti
Nov 8, 2007
ENSAYOS INEDITOS DE ERNESTO SABATO

En el ordenador encontré este documento que me pareció interesante para colgar.
Ensayos (inéditos)
E. Sábato
Los granos de un montón
Calma, estructuralistas
Es característico que ni él, ni Kierkegaard, ni Nietzsche fuesen filósofos sistemáticos: fueron irregulares, fragmentarios; y tal vez porque en ellos la vida y el misterio son más importantes que la explicación y el sistema. Los tres son emocionales, místicos, atormentados. Devolvieron el pathos al pensamiento, y fueron grandes escritores. Si es cierto que el Absoluto no se alcanza como pretendía Hegel sino por arrebatos y éxtasis, de modo parcial, por pedazos, ellos revelaron vastas regiones de ese misterioso continente.
Psicología con p
Al corregir las pruebas de galera de un libro mio me sorprendí al advertir la grafía "sicológico", donde yo habia puesto "psicológico". Porque aun cuando una editorial se haya jurado una determinada política lingüística, no puede imponérsela a los escritores, que generalmente tienen sus propias ideas sobre el idioma. No ya la dirección de una editorial sino tampoco la propia Real Academia de Madrid tiene derecho a hacerlo, pues al fin de cuentas las normas de ese cuerpo son la consagración de las modalidades impuestas por el pueblo y los escritores. ¿Qué argumentos se pueden oponer a la grafía psi? No, por supuesto, la fonética, ya que la gente culta generalmente la pronuncia así. Y en el caso de que no se la pronunciase, tampoco es un argumento, porque si fuéramos a caer en la locura de escribir las palabras tal como se pronuncian tendríamos que poner payasadas como sológico, asaña y rebolusión, al menos en Buenos Aires.
Oct 30, 2007
BENJAMIN PÉRET: EL DESHONOR DE LOS POETAS

(Le déshonneur des poétes, publicado en México, febrero de 1945; reed. Pauvert, 1965).
Si se indaga en la significación original de la poesía, actualmente disimulada bajo los mil oropeles de la sociedad, se constata que es el verdadero aliento del hombre, la fuente de todo conocimiento y éste mismo conocimiento, bajo su aspecto más inmaculado. En ella se condensa la vida espiritual de la humanidad en su totalidad, desde que ha comenzado a tomar conciencia de su naturaleza; en ella palpitan ahora las más altas creaciones y, tierra por siempre fecunda, guarda perpetuamente en reserva los cristales incoloros y las cosechas del mañana.
Divinidad tutelar de mil rostros, se la llama aquí amor, allí libertad, en otros lados ciencia. Continúa siendo omnipotente, borbotea en el relato mítico de los esquimales, estalla en la carta de amor, ametralla al pelotón de ejecución que fusila al obrero en el momento en que exhala el último suspiro de revolución social y por lo tanto de libertad, chisporrotea en el descubrimiento del investigador científico, desfallece, exhangüe, hasta en las más estúpidas producciones que se reclaman de ella y de su recuerdo; elogio que podría ser fúnebre, figurando en las palabras momificadas de su asesino el sacerdote y que el creyente escucha persiguiéndola, ciego y sordo, en la tumba del dogma, donde la poesía no es sino una falaz ceniza.
Sus innumerables detractores, verdaderos y falsos sacerdotes, más hipócritas que los sacerdotes de todas las religiones, falsos testigos de todos los tiempos, la acusan de ser un modo de evasión, de huída ante la realidad, como si ella no fuese la realidad misma, su esencia y su exaltación. Incapaces de concebir la realidad en su conjunto y en sus complejas relaciones, no quieren considerarla sino en su aspecto más inmediato y en el más sórdido. Perciben Únicamente el adulterio sin experimentar jamás el amor, el avión de bombardeo sin acordarse de Ícaro, la novela de aventuras sin comprender la aspiración poética permanente, elemental y profunda, en una vana ambición por satisfacerla.
Desprecian el sueño en provecho de su realidad como si el sueño no fuera uno de sus aspectos y aún el más conmocionante, exaltan la acción a expensas de la meditación como si la primera sin la segunda no fuese un deporte tan insignificante como todo hecho deportivo. En otros tiempos, oponían el espíritu a la materia, su dios al hombre; actualmente defienden la materia contra el espíritu. De hecho, es la intuición que ellos tienen en provecho de la razón olvidando de dónde viene esta razón.
Los enemigos de la poesía tienen o han tenido en todas las épocas la obsesión de someterla a sus fines inmediatos, de rebajarla ante su dios o bien actualmente, de encadenarla al pregón de la nueva divinidad parda o "roja" - rojiparda de sangre desecada - más sangrienta aún que en la antigüedad. Para ellos, la vida y la cultura se resumen en útil e inútil, sobreentendiéndose que aquí lo útil toma la forma de un azadón manejado a guisa de su beneficio. Para ellos la poesía no es más que un lujo del rico, aristócrata o banquero, y si se quiere hacerla pasar por "Útil" a la masa, debe resignarse a la suerte de las artes "aplicadas", "decorativas", "dirigidas", etc.
Pero a pesar de todo, instintivamente, intuyen que es el punto de apoyo reclamado por Arquímedes y temen que, al sublevarse, el mundo les pueda Caer en la cabeza. De allí, su ambición en degradarla, en privarla de toda eficacia, de todo valor de exaltación, para otorgarle el papel hipócritamente consolador de una hermanita de la caridad.
Pero el poeta no está para mantener con el prójimo una ilusoria esperanza humana 0 celestial, ni para desarmar a los espíritus insuflándoles una conflanza sin límites en un padre o en un jefe contra el cual toda crítica deviene sacrilegio. Por el contrario, le corresponde pronunciar palabras siempre sacrílegas- y blasfemias permanentes. Antes que nada, el poeta debe tomar conciencia de su naturaleza y de su lugar en el mundo. Inventor para quien el descubrimiento no es más que el medio de alcanzar un nuevo descubrimiento, debe combatir sin descanso a los dioses paralizantes encarnizados en mantener al hombre bajo la servidumbre en relación con los poderes sociales y la divinidad, los cuales se complementan mutuamente.
Será entonces revolucionario, pero no de los que se enfrentan al tirano actual, a juicio de ellos nefasto porque se opone a sus intereses, para ensalzar al opresor del mañana del que ya se han constituido en sus servidores. No, el poeta lucha contra toda forma de opresión: la del hombre por el hombre en primer lugar y la opresión de su pensamiento por los dogmas religiosos, filosóficos o sociales. Combate para que el hombre alcance un conocimiento para siempre perfectible de sí mismo y del universo. No se debe colegir con esto que deba desear poner la poesía al servicio de una acción política, inclusive revolucionaria. Pero su cualidad de poeta lo convierte en un revolucionario que debe combatir en todos los terrenos: el de la poesía, con los medios propios de ésta, y en el terreno de la acción social sin confundir jamás los dos campos de acción, so pena de restablecer la confusión que se trata de disipar y, por lo tanto, de dejar de ser poeta, es decir revolucionario.
Guerras como la que sufrimos no serían posibles sino en vista de una conjunción de todas las fuerzas de la regresión y ello significa, entre otras cosas, un freno al progreso cultural propiciado por esas fuerzas de la regresión que amenazan a la cultura. Esto es demasiado evidente para que haga falta insistir.
De esta derrota momentánea de la cultura, se deduce fatalmente un triunfo del espíritu de reacción, y, en primer lugar, del oscurantismo religioso, coronamiento necesario de todas las reacciones. Tendríamos que remontamos muy lejos en la historia para encontrar una época donde Dios, el Todopoderoso, la Providencia, etc. hayan sido tan frecuentemente invocados por los jefes de estado o en su beneficio. Churchill casi no pronuncia discursos sin asegurarse su protección, Roosevelt ha hecho lo mismo, De Gaulle se coloca bajo la invocación de la cruz de Lorena, HitIer invoca cada día a la Providencia y las metrópolis de toda especie, de la mañana a la noche, agradecen al Señor por el servicio stalinista.
Lejos de constituir una manifestación insólita, su actitud consagra un movimiento general de regresión al mismo tiempo que es revelador de su estado de pánico. En el transcurso de la guerra anterior, los curas de Francia declaraban solemnemente que Dios no era alemán mientras que, del otro lado del Rhin, sus congéneres reclamaban para él la nacionalidad germánica y las iglesias de Francia, por ejemplo, no han tenido tantos fieles como desde el comienzo de las presentes hostilidades.
¿De dónde proviene este renacimiento del fideísmo? Ante todo, de la desesperación engendrada por la guerra y por la miseria general: el hombre ya no ve salida en la tierra para su horrible situación o no la ve aún y busca en un cielo fabuloso un consuelo para sus desgracias materiales, que la guerra ha agravado en proporciones inauditas. Mientras tanto, en la época inestable denominada de paz, las condiciones materiales de la humanidad, que habían suscitado la constante ilusión religiosa, subsistían aunque atenuadas y reclamaban imperiosamente una satisfacción.
La sociedad presidía a la lenta disolución del mito religioso sin poder sustituirlo con nada, excepto con las sacarinas cívicas: patria o jefe. Los unos, frente a estos ersatz, en favor de la guerra y de las condiciones de su desenvolvimiento, han permanecido desamparados, sin otro recurso que un retorno puro y simple a la fe religiosa. Los otros, estimándola insuficiente y en desuso, han intentado ya sea sustituirla por nuevos productos míticos o de regenerar los antiguos mitos.
De allí la apoteosis general en el mundo, por un lado, del cristianismo, y, por otra parte, de la patria y el jefe. Pero la patria y el jefe, como la religión de la que son a la vez hermanos y rivales, no tienen hoy en día otro recurso para reinar sobre los espíritus que la coacción. Su triunfo presente, fruto de un reflejo de avestruz, lejos de significar un glorioso renacimiento, presagia su fin inminente.
Esta resurrección de Dios, de la patria y del jefe, ha sido también el resultado de la extremada confusión de los espíritus, engendrada por la guerra y mantenida por sus beneficiarios. Por consecuencia, la fermentación intelectual engendrada por esta situación, en la medida en que se abandona a la corriente, permanece enteramente regresiva, afectada de un coeficiente negativo.
Sus productos continúan siendo reaccionarios, ya se trate de "poesía" de propaganda fascista o antifascista o de exaltación religiosa. Afrodisíacos de viejo, no aportan sino un vigor fugitivo a la sociedad solo para aplastarla mejor. Estos "poetas" no participan en nada del pensamiento creador de los revolucionarios del año 11 o de la Rusia de 1917, por ejemplo, ni de los místicos y heréticos de la Edad Media, porque están destinados a provocar una exaltación ficticia en la masa, mientras que aquellos revolucionarios y místicos eran el producto de una exaltación colectiva real y profunda que ellos traducían en sus palabras.
Expresaban por ese modo el pensamiento y la esperanza de todo un pueblo imbuido del mismo mito o animado por el mismo impulso, mientras que la "poesía" de propaganda tiende a insuflar un poco de vida a un mito agonizante. Cánticos cívicos, ellos tienen la misma virtud soporífera que sus patrones religiosos, de los cuales heredaron directamente su función conservadora, porque si la poesía mítica y luego mística ha creado la divinidad, el cántico explota esa misma divinidad. De igual manera, el revolucionario del año 11 o de 1917 crearon la sociedad nueva, mientras que el patriota y el stalinista de la actualidad medran con ella.
Confrontar a los revolucionarios del año 11 y de 1917 con los místicos de la Edad Media no equivale en modo alguno a situarlos en un mismo plano, pero al intentar hacer descender a la tierra el paraíso ilusorio de la religión, los primeros no han dejado de manifestar procesos psicológicos similares a los que se descubren entre los segundos.
Y aún es necesario distinguir entre los místicos que a pesar de sí mismos tienden a la consolidación del mito y preparan involuntariamente las condiciones que conducirán a su reducción al dogma religioso, y los heréticos, cuyo papel intelectual y social es siempre revolucionario porque cuestiona los principios sobre los que el mito se apoya para momificarse en dogma. Efectivamente, si el místico ortodoxo (pero, ¿puede hablarse de místico ortodoxo?) traduce un cierto conformismo relativo, por el contrario el herético expresa una oposición a la sociedad en la que vive. Solamente los sacerdotes serían entonces dignos de ser considerados al mismo título que los sostenedores actuales de la patria y el Jefe, porque desempeñan la misma función parasitaria respecto del mito.
No encuentro otro mejor ejemplo de esto que precede, que un pequeño folleto aparecido recientemente en Río de Janeiro: El honor de los poetas, que comporta una selección de poemas publicados clandestinamente en París durante la ocupación nazi. Ninguno de estos "poemas" supera el nivel lírico de la publicidad farmacéutica y no es por casualidad que sus autores se hayan creído, en su inmensa mayoría, en el deber de retomar a la rima y al alejandrino clásicos. La forma y el contenido guardan necesariamente entre sí una relación de las más estrechas y, en estos "versos", actúan mutuamente en una loca carrera hacia la peor reacción. Es, en efecto, significativo, que la mayoría de estos textos asocien estrechamente el cristianismo y el nacionalismo, como si quisieran demostrar que el dogma religioso y el dogma nacionalista tuviesen un origen común y una idéntica función social.
El título mismo del folleto, El honor de los poetas, considerado en relación con su contenido, toma un sentido extraño a toda poesía. En definitiva, el honor de estos "poetas" consiste en dejar de ser poetas para pasar a convertirse en agentes de publicidad.
En el caso de Loys Masson la alianza religión-nacionalismo comporta una proporción más grande de fideísmo que de patriotismo. De hecho, se limita a adornar expresiones del catecismo:
Cristo, concede a mi plegaria el poder de sacar fuerzas de las raíces profundas Concédeme merecer esta luz mi mujer en mi costado Que yo vuele sin flaquear hacia ese pueblo de prisiones Que ella cubra como María sus cabellos. Sé que detrás de las colinas tu paso largo avanza. Escucho a José de Arimatea machacar las mieses desleídas sobre la Tumba Y a la viña cantar entre los brazos rotos del ladrón en la cruz. Te veo tocado por el sauce y la yerba doncella La primavera se posa en las espinas de la corona. Ellas están ardiendo: Encendámonos de liberación, encendámonos viajeros ¡ah! que nos traspasen y nos consuman si su camino es hacia las prisiones.
La dosificación es la misma en Pierre Emmanuel:
Oh Francia vestido sin costura defe manchado de tránsfugas pies y escupidas Oh vestido de aliento suave que la dulce voz ferozmente por los insultantes desgarra
Oh vestido del más puro lino de la esperanza Eres siempre la sola indumentaria para todos aquéllos que conocen el precio de estar desnudos ante
Dios...
Habituado a los así sea y a los incensarios stalinistas, Aragon no consiguió, a pesar de todo, aliar a Dios y a la patria como los precedentes. No se encontró con el primero, si se me permite decirlo de esta manera, sino tangencialmente, no obteniendo más que un texto que ha hecho palidecer de envidia al autor de la cantinela radiofónica francesa: "Un mueble firmado Leviatán se garantiza por mucho tiempo":
Hubo un tiempo para el sufrimiento Cuando Juana de Arco llegó a Vaucouleurs ¡Ah! cortad en pedazos a Francia El día tenía esa palidez Continúo siendo el rey de mis dolores.
Pero ha sido Paul Eluard quien supo ser, entre todos los autores de este folleto, el único poeta, aquel al que se debe la letanía cívica mas acabada:
Sobre mi perro glotón y dulce
Sobre sus orejas levantadas
Sobre su pata desmañada
Escribo tu nombre.
Sobre el trampolín de mi puerta
Sobre los objetos familiares
Sobre el oleaje de fuego bienaventurado
Escribo tu nombre...
Es apropiado subrayar incidentalmente aquí que la forma de letanía aflora en la mayoría de estos "poemas", sin duda a causa de la idea de poesía y lamento que implica y del gusto perverso por la desgracia que la letanía criístiana tiende a exaltar, en vista de merecer las felicidades celestiales. Incluso Aragon y Eluard, ateos antaño, se creen obligados, uno de ellos, a evocar en sus producciones a los "santos y los profetas", a la "tumba de Lázaro" y el otro de recurrir a la letanía sin duda para obedecer a la famosa consigna: 'Tos curas con nosotros".
En realidad todos los autores de este folleto parten sin confesarlo y sin confesárselol de un error de Guillaume Apollinaire, e inclusive lo agravan. Apollinaire había querido considerar a la guerra como sujeto poético.
Pero sí la guerra, en tanto que combate y despojada de todo espíritu nacionalista, puede en rigor constituir un sujeto poético, no es lo mismo una consigna nacionalista, la nación en cuestión, aunque hubiese sido, como Francia, salvajemente oprimida por los nazis. En ese sentido, a expulsión del opresor y la propaganda, constituyen un medio de acción política, social o militar, de acuerdo a cómo se considere esa expulsión, de una u otra manera.
En todo caso la poesía no debería intervenir en el debate sino a través de su propia acción, por medio de su misma significación cultural, quedando los poetas en libertad de participar, en tanto que revolucionarios, de la derrota del adversario nazi por medio de métodos revolucionarios, sin nunca olvidar que esa opresión corresponde al anhelo, confesado o no, de todos los enemigos de la poesía -nacionales en primer lugar, extranjeros después-, de la poesía comprendida como liberación total del espíritu humano, porque, parafraseando a Marx, la poesía no tiene patria ya que es de todos los tiempos y todos los lugares.
Habría aún mucho que decir acerca de la libertad, tan habitualmente evocada en estas páginas. En primer lugar, ¿de qué libertad se trata? ¿De la libertad de un pequeño número de exprimir al conjunto de la población, o de la libertad pafa esta población de hacer entrar en razones a ese pequeño número de privilegiados? ¿De la libertad para los creyentes de imponer su dios y su moral a la sociedad entera, 0 de la libertad para esta sociedad de no admitir a Dios, ni su filosofía, ni su moral? La libertad es como "un llamado del aire", decía André Breton, y, para cumplir con su cometido, en primer lugar, este llamado del aire debe barrer todos los miasmas del pasado que infestan este folleto.
En tanto los fantasmas perversos de la religión y la patria continúen ofendiendo el aire social e intelectual bajo cualquier disfraz que ellos adopten, ninguna libertad será concebible: su expulsión antes que cualquier otra cosa es una de las condiciones capitales para el advenimiento de la libertad. Todo "poema" que exalte una "libertad" voluntariamente indefinida, aún cuando no estuviese decorada con atributos religiosos y nacionalistas, en principio deja de ser un poema y en consecuencia constituye un obstáculo para la liberación total del hombre, porque lo engaña al mostrarle una "libertad" que disimula nuevas cadenas. Por el contrario, de todo poema auténtico se desprende un soplo de libertad completa y movilizadora, inclusive cuando esta libertad contribuye a la liberación efectiva del hombre, aunque no sea evocada en su aspecto político y social.
México, febrero de 1945.
(Traducción: JUAN CARLOS OTAÑO)
Oct 26, 2007
Barthes: Crítica y verdad.

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Sep 12, 2007
John Gardner escribe…
Este retacito acabo de leerlo y lo posteo para ustedes. Enjoy!
SOBRE LA TRAMA DE UNA NOVELA
Sólo el escritor que ha llegado a comprender lo difícil que es contar una historia de excepcional calidad -sin manipulaciones fáciles, sin romper su continuidad, sin jactancia ni cohibición- está en condiciones de apreciar en su totalidad la "generosidad" de la ficción.
En la mejor ficción narrativa, la trama no es una sucesión de sorpresas, sino una sucesión cada vez más emocionante de descubrimientos, o de momentos de comprensión. Uno de los errores más habituales de los escritores noveles (de los que entienden que escribir novela es contar historias) es creer que la fuerza del relato radica en la información que se retiene, es decir, en que el escritor consiga tener al lector siempre en sus manos, para descargarle el golpe definitivo cuando menos se lo espera. La ficción avara es aquélla en la que el autor se niega a tratar al lector de igual a igual.Supongamos, por ejemplo, que el escritor ha decidido contar la historia de un hombre que se traslada a vivir a una casa que está al lado de la casa de su hija, una jovencita que no sabe que su nuevo vecino es su padre. El hombre -llamémosle Frank- no le dice a la muchacha -que podría llamarse Wanda- que es hija suya. Se hacen amigos y, a pesar de la diferencia de edad, ella comienza a sentirse atraída sexualmente por él.
Lo que el escritor necio o inexperto hace con esta idea es ocultarle al lector la relación padre-hija hasta el último momento, y al llegar a este punto salta y exclama: "¡Sorpresa!" Si el escritor cuenta la historia desde el punto de vista del padre y se guarda un detalle tan importante, no respeta el tradicional pacto lector-escritor, es decir, le hace una jugarreta al primero.
Por otro lado, si la historia está contada desde el punto de vista de la hija, el recurso es legítimo porque el lector sólo puede saber lo que la chica sabe. Lo que ocurre entonces, sin embargo, es que el escritor hace mal uso de la idea. En esta historia, la hija es simplemente una víctima, puesto que no conoce los hechos que le permitían optar por alternativas, a saber: afrontar sus sentimientos y tomar una decisión, bien aceptando el papel de hija, bien escogiendo violar el tabú del incesto.
Cuando el personaje central es una víctima, no quien actúa, sino sobre quién se actúa, no puede haber auténtica intriga. Es cierto que en la gran narrativa no siempre es fácil distinguir si el personaje central es al mismo tiempo agente. La institutriz de Otra vuelta de tuerca negaría rotundamente que está actuando en complicidad con las fuerzas del mal, pero poco a poco, con gran horror por nuestra parte, nos damos cuenta de que así es. (...)
En el análisis final, la verdadera intriga viene con el dilema moral y la valentía de tomar decisiones y actuar en consecuencia. La falsa intriga proviene de la sucesión absurda y accidental de los acontecimientos. El escritor más hábil o experto proporciona al lector, a su debido tiempo, la información necesaria para comprender la historia, con lo que éste, a medida que lee, en lugar de preguntarse "¿Qué les ocurrirá ahora a los personajes?" lo que se plantea es: "¿Qué hará Frank a continuación?¿Qué diría Wanda si Frank decidiera...?" y así sucesivamente.
Al entrar en la historia de esta forma, el lector siente auténtica intriga, o lo que es lo mismo, auténtico interés por los personajes. Toma parte activa, por secundaria que sea, en el desarrollo de la historia: especula, intenta prever, y como se le ha proporcionado información importante, está en situación de advertir el error si el autor extrae conclusiones falsas o poco convincentes, si fuerza el desarrollo en una dirección que no sería natural, o si atribuye a los personajes sentimientos que nadie tendría de hallarse en lugar de éstos.
(...)La moralidad de la historia de Frank y Wanda no reside en que éstos opten por no cometer incesto o decidan que sí lo cometerán. La buena narrativa no se ocupa de los códigos de conducta -o, en todo caso, lo hace indirectamente- El joven escritor que comprende porqué es más inteligente presentar el caso de Frank y Wanda como una historia de dilema, sufrimiento y necesidad de optar por una u otra alternativa está en situación de comprender la generosidad de la buena narrativa. El escritor inteligente, para conferir fuerza a su relato, confía en los personajes y en el argumento, y no en la treta de guardarse información, ni siquiera en hacerlo al final.
Dicho de otra manera, el escritor procede abiertamente, evoluciona en la cuerda floja, sin red. Y también es generoso en el sentido de que, a pesar de su dominio de las técnicas narrativas, sólo recurre a las que convienen a la historia: es, literalmente, servidor de ésta y no un doncel que utiliza la historia como mera excusa para alardear. Aunque esto no quiere decir que el escritor no conceda importancia a la realización. Las técnicas que emplea porque la historia lo exige las emplea con brillantez. Trabaja totalmente al servicio de la historia, pero con elegancia.
(...) La buena novela, tiene hondura intelectual y emotiva, lo cual significa que una historia cuya idea central sea estúpida, por brillantemente contada que esté, lo será igualmente.
Tomemos un ejemplo sencillo. Un joven periodista descubre que su padre, que es el alcalde de la ciudad y que ha sido siempre un héroe para él, en secreto posee burdeles y sex-shops y practica la usura.¿Descubrirá el pastel el hijo? Sean cuales fueren sus actividades secretas, ha sido el padre de nuestro periodista quién le ha enseñado todos los valores que defiende, entre ellos la integridad, la valentía y la conciencia social. ¿Qué hará el periodista?
¿Y a quién le importa? Como planteamiento es una imbecilidad. Su primer error es que el conflicto que presenta (¿qué es más importante, la integridad o la lealtad personal?) carece de interés. Es tan obvio que la integridad personal se puede someter a las exigencias de un tipo más elevado de integridad, que no vale la pena hablar de ello. Y en el caso de esta historia hipotética, la vileza del padre es de tal calibre que sólo a un tonto le atormentará la duda de si debe o no anteponer la lealtad personal.
El error más grave de esta idea es que no empieza por el personaje, sino por la situación. El personaje es la vida de la novela. El ambiente existe sólo para que el personaje tenga un entorno en el que moverse, algo que ayude a definirlo. El argumento existe para que el personaje pueda descubrir algo de sí mismo, y, en el proceso, revelar al lector cómo es él realmente: el argumento obliga al personaje a decidir y a actuar, lo transforma de estética construcción en ser humano vivo que toma decisiones y paga las consecuencias u obtiene recompensas. (...)
En casi toda buena novela, la forma básica -casi ineludiblemente- de la trama es: un personaje central quiere algo, lo persigue a pesar de la oposición que encuentra (en la que, quizá, se incluyan sus propias dudas) y gana, pierde o se inhibe.
Sep 7, 2007
CUMBRES BORRASCOSAS
Quien ha leído el clásico de Emily Bronte, Wuthering Heights (mi amigo Mario me obsequió un ejemplar), sabrá que la historia no queda allí nomás. Para ser breves, sólo diremos que se han hecho films en base a la historia (lo que no abordaremos esta vez, ya que todos lo hacen) y también se han recreado canciones.
Kate Bush (1958) debutó en 1978 con el single Wuthering Heights, que fue número uno en las listas musicales británicas durante cuatro semanas. Esta canción está inspirada en la novela de Bronte. En ella se describe al vengativo Heathcliff y su hermana Cathy, el amor y el odio, igual que en la novela, pero recontra reducido, como ustedes podrán apreciar (siempre y cuando al menos hayan leído el argumento de Cumbres Borrascosas).
Posteriormente, el grupo Metalero Angra (uno de mis favoritos) en su album REACHING HORIZONS de 1992, introdujo un cover de la canción, en la voz del brasileño André Matos.
Por ahora, les dejo con la letra de la canción traducida al castellano y debajo su versión original. ENJOY!
Cumbres Borrascosas
Afuera en el “wiley”, páramos ventosos
Rodaríamos y caeríamos a lo verde
Tú tenías un temperamento, como mis celos
Demasiado caliente, demasiado codicioso
¿Cómo podrías dejarme?
Cuando necesito poseerte
Te odiaba, también te amaba
Pesadillas en la noche
Me decían que iba a perder la pelea
Dejar atrás mis borrascosas, borrascosas
Cumbres borrascosas
Heathcliff, soy yo, Cathy vuelve a casa
Tengo tanto frío, permíteme acercarme a tu ventana
Oh, se ha puesto tan oscuro, tan solitario
Del otro lado de ti
Me aflijo, encuentro la suerte
Me caigo sin ti
Estoy volviendo en el amor, cruel Heathcliff
Mi único sueño, mi único amo
Por mucho tiempo he vagado en la noche
Estoy volviendo a su lado para estar bien
Estoy volviendo a casa a las borrascosas, borrascosas
Cumbres borrascosas
Heathcliff, soy yo, Cathy vuelve a casa
Tengo tanto frío, permíteme acercarme a tu ventana
Oh, déjame tenerla, déjame arrebatarte el alma
Oh, déjame tenerla, déjame arrebatarte el alma
Sabes que soy yo, Cathy
Heathcliff, soy yo, Cathy vuelve a casa
Tengo tanto frío, permíteme acercarme a tu ventana
Wuthering Heights
Out on the wiley, windy moors
We'd roll and fall in green.
You had a temper like my jealousy:
Too hot, too greedy.
How could you leave me,
When I needed to possess you?
I hated you. I loved you, too.
Bad dreams in the night
You told me I was going to lose the fight,
Leave behind my wuthering, wuthering
Wuthering Heights.
Heathcliff, it's me, your Cathy, I've come home. I´m so cold,
let me in-a-your window
Heathcliff, it's me, your Cathy, I've come home. I´m so cold,
let me in-a-your window.
Ooh, it gets dark! It gets lonely,
On the other side from you.
I pine a lot. I find the lot
Falls through without you.
I'm coming back, love,
Cruel Heathcliff, my one dream,
My only master.
Too long I roamed in the night.
I'm coming back to his side, to put it right.
I'm coming home to wuthering, wuthering,
Wuthering Heights,
Heathcliff, it's me, your Cathy, I've come home. I'm so cold,
let me in-a-your window.
Heathcliff, it's me, your Cathy, I've come home. I'm so cold,
let me in-a-your window.
Ooh! Let me have it.
Let me grab your soul away.
Ooh! Let me have it.
Let me grab your soul away.
You know it's me--Cathy!
Heathcliff, it's me, your Cathy, I've come home. I´m so cold,
let me in-a-your window
Heathcliff, it's me, Cathy, I've come home. I´m so cold,
let me in-a-your window.
Heathcliff, it's me, your Cathy, I've come home. I'm so cold.